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(Italiano) Ryan Giggs, il calciatore più vecchio ad aver segnato alle Olimpiadi

El Fútbol en los Juegos Olímpicos ha ido sufriendo múltiples cambios desde su primera inclusión en el programa Olímpico. Paris 1900 fue la primera edición en la que se incluyó pero fueron partidos entre clubes amateurs de exhibición y el formato no tenía nada que ver realmente con la actualidad. La evolución del Fútbol y del Torneo ha implicado que en múltiples ocasiones haya cambiado el formato de la competición ya que las normas para la selección de equipos han sido desde jugadores amateurs, juveniles, selecciones absolutas e incluso selecciones absolutas con cupos de edad como en la actualidad. Entre todos ellos está el goleador más viejo de los Juegos Olímpicos.

En las competiciones con tanta historia como en los Juegos es muy difícil comparar una ediciones con otras.

El fútbol y el deporte en general ha evolucionado mucho y en ocasiones se producen saltos de edad casi insalvables.

En este caso para encontrar el hombre más mayor que ha marcado un gol en los Juegos no hay que ir muy atras en el tiempo. El goleador pertenece a un tiempo relativamente reciente.
El Galés Ryan Giggs con 38 años y 242 días es el goleador más viejo de los Juegos Olímpicos.
Fue en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando logró la marca. El 29 de Julio de 2012 en el minuto 16 del partido marcó frente a Emiratos Árabes Unidos en Wembley.

Ryan Giggs compitió con el equipo de anfitrión de Fútbol de Reino Unido. A pesar de ser galés en los Juegos el Reino Unido (Irlanda del Norte, Escocia, Inglaterra y Gales) forma un sólo equipo.

El eterno jugador del Manchester United fue parte del cupo de los 3 jugadores profesionales mayores de 23 años permitidos.

Además actuó como Capitán de aquella selección que no pudo pasa de cuartos de final tras ser eliminados por Corea del Sur en los penaltys.

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(Italiano) Vicente Calderon: la casa dell’Atletico Madrid va in pensione

El 2 de octubre Vde 1966, Luis Aragonés puso a prueba con un gol, por primera vez, los cimientos de la grada del Vicente Calderón. Aquel domingo otoñal, del que se cumple medio siglo este año, los rojiblancos estrenaban su nuevo Estadio del Manzanares. Aquel partido con el Valencia no pasó del 1-1, por culpa de un gol del centrocampista Paquito. El empate no empañó la fiesta que supuso inaugurar un espacio moderno, que puso a los colchoneros en la élite futbolística y que los aficionados miran hoy con nostalgia.

El club se prepara ya para homenajear al que ha sido su templo antes de que la piqueta acabe con su perfil sobre el río Manzanares. Como ocurrió a finales de los años 50 con el viejo Metropolitano, a los colchoneros se les ha quedado pequeño el Vicente Calderón.

«Madrid define el desarrollo de una zona clave de la ciudad mientras que el Atlético despeja el destino de los terrenos sobre los que se asienta nuestro querido Vicente Calderón para poder centrarse en el ilusionante traslado a nuestro nuevo estadio (La Peineta)», destacó ayer Enrique Cerezo.

Tardó en levantarse 5 años y otros tantos en acometer las mejoras para ser reestrenado con el nombre del presidente Vicente Calderón. Fue un reconocimiento a su gestión que se materializó formalmente el 14 de julio de 1971. Su reinauguración tuvo que esperar hasta el 23 de mayo con un amistoso entre España y Urugay que no completó su aforo por medidas de seguridad. El flamante coliseo atlético era en su época de los pocos estadios de las grandes ligas de Europa que contaba con asientos para todo el aforo.

El Vicente Calderón fue el primer recinto futbolístico que pisó el entonces Príncipe Felipe junto a Juan Carlos I y Doña Sofía, con solo 7 años. Fue el 11 de enero de 1976. A sus tardede gloria se suma su contribución al Mundial de 1982 albergando tres de los doce partidos de la segunda fase. Allí selló el 26 de mayo de 1996 su doblete de Copa y Liga con un 2-0 ante el Albacete, tras 18 años de sequía. Michael Jackson, Madonna, los Rolling Stones o AC /DC actuaron sobre su césped.

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(Italiano) Peter Bonetti, la leggenda del Chelsea fra i pali

La gran conquista inglesa del Mundial de 1966 tuvo varias leyendas. Bobby Charlton, Geoff Hurst, Jimmy Greaves, Gordon Banks, entre otros. Banks, además, era tan indiscutible en este elenco mítico de Inglaterra que nadie se acuerda que tenía un suplente, Peter Bonetti.

Nacido en Putney -zona sur de Londres- en 1940, Bonetti no tuvo muchas oportunidades en el English Team. Sin embargo, fue un gran ídolo del Chelsea, llegando a merecer el apodo de The Cat. Con los Blues, Peter Bonetti defendería su portería por 18 años, totalizando más de 720 apariciones.

El portero consiguió una oportunidad en el Chelsea gracias al celo de su madre, quien escribió para el entonces entrenador Ted Drake, pidiendo que le hicieran una prueba en Stamford Brigde. Poco después, ganaría con los juveniles la FA Cup con la camiseta azul y al año siguiente, ya se convertiría en el portero titular del equipo principal por más de una década.

Por más que sea difícil de imaginar al multimillonario Chelsea de hoy en día fuera de élite inglesa, Bonetti empezó defendiendo la portería de su equipo en la segunda división inglesa. Y fue esencial en el ascenso de categoría del equipo en 1963, haciendo paradas fundamentales en el partido decisivo contra Sunderland. Junto con The Cat, el Chelsea también tenía una hornada de jóvenes talentosos como Terry Venables, que después vendría a ser el seleccionador de Inglaterra en la década de los noventa.

Además de un estilo elegante, Bonetti era conocido por su capacidad de hacer larguísimos lanzamientos con las manos, que tenían una distancia tan grande cuanto las reposiciones con los pies.

A pesar de su larga trayectoria, el portero jamás conseguiría levantar un título de campeón inglés con la camiseta del club. Los mayores éxitos vendrían con la Copa de la Liga (1965), la Copa de Inglaterra (1970) y la Recopa de Europa (1971). En la final de la Copa de Inglaterra de 1970, Bonetti realizó un partido histórico estando lesionado, consiguiendo hacer varias paradas inverosímiles, contra los entonces campeones Leeds.

En la selección nacional, Bonetti no pudo demostrar todo su repertorio, ya que tuvo como compañeros de equipo a dos grandes porteros como Gordon Banks (que protagonizaría una parada considerada la más difícil de los tiempos, en el Mundial del 70, tras un cabezazo de Pelé) y Peter Shilton (que tomaría el relevo de Banks hasta finales de la década de los ochenta).

Aunque sólo actuara en siete partidos oficiales, Bonetti consiguió jugar una vez en el Mundial del 70 en el partido de cuartos de final contra Alemania Occidental, debido a una intoxicación alimenticia. Alemania remontó el partido y el portero del Chelsea fue uno de los chivos expiatorios. Después de ese partido, jamás volvería a defender su selección.

En la década de los ochenta, después de dejar el fútbol, Bonetti se fue a vivir a la isla de Mull, en el norte de Escocia. Mantuvo algún contacto con el mundo del fútbol como entrenador asistente en el Chelsea, en el Manchester City y en la selección inglesa. Pero, hasta hoy, nadie ha vestido la camiseta de Chelsea en tantas ocasiones, donde sigue siendo un héroe.

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(Italiano) Jack Charlton, il mondiale inglese che portò EIRE fra le grandi

Jack Charlton, all’anagrafe John Charlton (Ashington, 8 maggio 1935), è un ex allenatore di calcio ed ex calciatore inglese, di ruolo difensore.
È fratello di Bobby Charlton, campione del mondo nel 1966 con l’Inghilterra. Nel 1996 la Repubblica d’Irlanda gli ha conferito la cittadinanza onoraria irlandese[1], onore conferito raramente, in onore dei successi da lui ottenuti alla guida della nazionale dell’Isola di Smeraldo.

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(Italiano) Gerard Janvion, il bleu del St Etienne e la canzone

Avere una canzone dedicata spetta spesso, solo ai più grandi di un tempo. Ma quando il calciatore, per il comportamento e lo stile in campo, appassiona i cuori di molti fans andando oltre il colore della maglia, allora anche Gerard Janvion, difensore della Francia e del St Etienne a cavallo fra gli anni 70-80, può meritarsi un testo musicale, tutto in rima.

Il gruppo punk francese Dead Rats (I Topi Morti) volle scrivere e comporre le musiche per una brano che, seppure non sia stato registrato in studio, dal vivo rende parecchio. Non è propriamente una canzone, ma più che altro una serie di rime con il cognome del calciatore che fece la fortuna del St Etienne, quando i Verdi di Francia, oltre a vincere quattro titoli nazionali, riuscirono ad arrivare alla finale di Coppa dei Campioni nella stagione 1975-76, perdendo per 1-0 contro il Bayern Monaco.

Con la nazionale Janvion raggranella 40 presenza (nessun goal), arrivando quarto al Mondiale di Spagna 82.

Terminata la carriera Janvion ritornò in Martinica, dove diresse il club locale dell‘Assaut de Saint-Pierre; tuttora vive nell’isola che gli ha dato i natali, dove gestisce una scuola di calcio ed è allenatore in seconda della nazionale della Martinica.