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(Italiano) Peter Bonetti, la leggenda del Chelsea fra i pali

La gran conquista inglesa del Mundial de 1966 tuvo varias leyendas. Bobby Charlton, Geoff Hurst, Jimmy Greaves, Gordon Banks, entre otros. Banks, además, era tan indiscutible en este elenco mítico de Inglaterra que nadie se acuerda que tenía un suplente, Peter Bonetti.

Nacido en Putney -zona sur de Londres- en 1940, Bonetti no tuvo muchas oportunidades en el English Team. Sin embargo, fue un gran ídolo del Chelsea, llegando a merecer el apodo de The Cat. Con los Blues, Peter Bonetti defendería su portería por 18 años, totalizando más de 720 apariciones.

El portero consiguió una oportunidad en el Chelsea gracias al celo de su madre, quien escribió para el entonces entrenador Ted Drake, pidiendo que le hicieran una prueba en Stamford Brigde. Poco después, ganaría con los juveniles la FA Cup con la camiseta azul y al año siguiente, ya se convertiría en el portero titular del equipo principal por más de una década.

Por más que sea difícil de imaginar al multimillonario Chelsea de hoy en día fuera de élite inglesa, Bonetti empezó defendiendo la portería de su equipo en la segunda división inglesa. Y fue esencial en el ascenso de categoría del equipo en 1963, haciendo paradas fundamentales en el partido decisivo contra Sunderland. Junto con The Cat, el Chelsea también tenía una hornada de jóvenes talentosos como Terry Venables, que después vendría a ser el seleccionador de Inglaterra en la década de los noventa.

Además de un estilo elegante, Bonetti era conocido por su capacidad de hacer larguísimos lanzamientos con las manos, que tenían una distancia tan grande cuanto las reposiciones con los pies.

A pesar de su larga trayectoria, el portero jamás conseguiría levantar un título de campeón inglés con la camiseta del club. Los mayores éxitos vendrían con la Copa de la Liga (1965), la Copa de Inglaterra (1970) y la Recopa de Europa (1971). En la final de la Copa de Inglaterra de 1970, Bonetti realizó un partido histórico estando lesionado, consiguiendo hacer varias paradas inverosímiles, contra los entonces campeones Leeds.

En la selección nacional, Bonetti no pudo demostrar todo su repertorio, ya que tuvo como compañeros de equipo a dos grandes porteros como Gordon Banks (que protagonizaría una parada considerada la más difícil de los tiempos, en el Mundial del 70, tras un cabezazo de Pelé) y Peter Shilton (que tomaría el relevo de Banks hasta finales de la década de los ochenta).

Aunque sólo actuara en siete partidos oficiales, Bonetti consiguió jugar una vez en el Mundial del 70 en el partido de cuartos de final contra Alemania Occidental, debido a una intoxicación alimenticia. Alemania remontó el partido y el portero del Chelsea fue uno de los chivos expiatorios. Después de ese partido, jamás volvería a defender su selección.

En la década de los ochenta, después de dejar el fútbol, Bonetti se fue a vivir a la isla de Mull, en el norte de Escocia. Mantuvo algún contacto con el mundo del fútbol como entrenador asistente en el Chelsea, en el Manchester City y en la selección inglesa. Pero, hasta hoy, nadie ha vestido la camiseta de Chelsea en tantas ocasiones, donde sigue siendo un héroe.

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(Italiano) Jack Charlton, il mondiale inglese che portò EIRE fra le grandi

Jack Charlton, all’anagrafe John Charlton (Ashington, 8 maggio 1935), è un ex allenatore di calcio ed ex calciatore inglese, di ruolo difensore.
È fratello di Bobby Charlton, campione del mondo nel 1966 con l’Inghilterra. Nel 1996 la Repubblica d’Irlanda gli ha conferito la cittadinanza onoraria irlandese[1], onore conferito raramente, in onore dei successi da lui ottenuti alla guida della nazionale dell’Isola di Smeraldo.

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(Italiano) Manlio Scopigno, l’allenatore-filosofo del miracolo Cagliari

Manlio Scopigno nacque a Paularo il 20 novembre 1925. Fu prima calciaotre, indossando le maglie Rieti, Salernitana, Napoli e Catanzaro. Tuttavia la sua carriera di giocatore dovette subite un brutto stop in seguito alla rottura dei legamenti del ginocchio, avvenuta (beffa del destino), con la maglia del Napoli pochi minuti dopo aver segnato la sua prima ed unica rete in Serie A.
Smessi i panni del calciatore, Scopigno avvia la carriera da tecnico: dapprima a Rieti, per poi salire le diverse categorie ed arrivare nel Lanerossi Vicenza, subentrando all’esonerato Lerici e piazzando in veneti in sesta e settima posizione nei due tornei consecutivi.
La svolta della carriera arriva a Cagliari: nella stagione 1966-67 la dirigenza sarda lo chiama alla guida tecnica della squadra rossoblù: pur piazzandosi al sesto posto, viene sollevato dall’incarico e sostituito da Ettore Puricelli.

Tornerà in Sardegna dopo un anno di pausa, e nel quadrienno 1968-72 porterà la squadra sarda a vincere il suo primo ed unico tricolore nella stagione 1969-70, trascinato da Gigi Riva che vincerà anche la classifica dei cannonieri con 21 reti e da un gruppo unito costituito da Albertosi, Gori, Cera (il capitano) e Domenghini.

Terminerà la carriera a Vicenza, dopo una breve parentesi alla Roma che dura solo sei partite.
Morirà all’età di 68 anni, il 25 settembre 1993 in seguito ad un infarto.
E’ stato inserito nella Hall of Fame del Cagliari.

Dissero di lui

Gianni Brera

“… A Cagliari è stato socratico nell’esercitare la filosofica ironia. Ha avuto grandi intuizioni psicologiche da grande pedagogista esaltando quel mostro di coraggio e bravura che era Gigi Riva”.

Italo Cucci

“Non ho conoscenza diretta del calcio reatino ma certo del suo “prodotto” più importante: Manlio Scopigno. Il Filosofo del Pallone per antonomasia, colonna del Rieti in B una sessantina di anni fa, mi parlava spesso della sua squadra, evidenziando soprattutto nostalgia della sua terra. Era il 1965, Scopigno aveva preso in consegna il Bologna da un altro grande campione del Lazio, Fulvio Bernardini, e a differenza del Dottor Pedata amava fare le ore piccole davanti a un whisky o un fernet.
Ripensando a quelle notti, a quelle chiacchiere, mi vien voglia di suggerire ai nuovi dirigenti del Rieti un convegno dedicato proprio a Scopigno, alla sua “filosofia”, alla sua idea del calcio. Ospite d’onore, l’artefice, insieme a Manlio, dello scudetto del Cagliari: Gigi Riva. A proposito di valori del calcio.”